Todos tenemos un sueño, una meta, un objetivo o un lugar a dónde queremos llegar.

Eso muchas veces tiene forma de foto: tener la casa, el auto o ese viaje a esa playa paradisiaca.

Muchas otras veces el objetivo está más bien ligado a un desarrollo personal muy importante: quiero cantar, quiero ser influencer, quiero ser una persona de negocios, quiero ser abogado.

Y las formas en las que llegamos a cumplir esas metas, sobre todo aquellas que están relacionadas directamente con un desarrollo personal, tienen que ver con desarrollar ciertas habilidades necesarias para cumplir esa meta. Es decir el cumplimiento de esa meta depende de que logre desarrollar esas habilidades.

Por ejemplo para ser abogado, hay habilidades que necesito si o si, para ser jugador de fútbol lo mismo.

Ahora, existen carreras donde el camino está claro, donde cada uno de esos pasos o habilidades está bien definidos y las personas saben exactamente cuáles son estos puntos que deben cumplir para alcanzar ese objetivo. Como las carreras universitarias por ejemplo, o alguns deportes.

Está ultra estudiado qué necesitamos desarrollar para ser lo que queremos ser. De nuevo, la currícula de la carrera de abogacía está desarrollada y perfeccionada a través de los años para que una persona que obtiene su título de abogado cumpla con ciertos criterios por los que debe pasar antes de obtener ese título.

Es como una lista de requisitos necesarios para que sí o sí cumpla alguien quiera obtener el derecho de ser llamado abogado.

Por ejemplo este es el plan de estudios de la carrera de abogacía.

Plan de estudios en la página web de la universidad de Palermo

Otros objetivos

Pero existen otros tipos de objetivos donde lo que debemos construir para llegar a eso no está tan claro.

Por ejemplo, si quiero emprender en un proyecto específico y tener éxito, ¿Cuáles son las habilidades o talentos necesarios para que eso suceda? ¿Qué tengo que tener como características personales que hagan que ese proyecto específico sea exitoso?

Ahí la cosa cambia, porque no está tan claro justamente porque depende mucho del tipo de proyecto que estemos encarando.

Es distinto si mi objetivo es ser un hombre de negocios donde quizás se puedan incluir habilidades como negociación, armado de planes de negocios, hablar en público, liderazgo finanzas. Incluso hay carreras como los MBAs con planes de estudios pensados para personas de este perfil.

Pero para algunos proyectos específicos no son necesarias todas estas características, es decir, hay gente que quiere que le vaya bien en una panadería, no ser experta en negocios regionales.

Lo mismo para aquellos cuyos sueños son una foto final. ¿Si mi sueño es poder viajar todos los años al caribe, entonces qué habilidades necesito desarrollar? No está claro, porque existen diversas formas de hacerlo, muchas formas de llegar al mismo objetivo.

Existen metas a las que se accede a través de mejorar la situación económica si es que hoy está fuera de alcance (la mayoría de las veces) y existen muchas formas de hacer esto.

Quizás en esos casos se necesite un proceso de exploración para identificar posibles vehículos para alcanzar esa meta. Ese va a ser tema de otro post, porque es un universo aparte.

Pero hoy me quiero concentrar en aquellas carreras u objetivos donde no está tan claro qué es aquello que debemos desarrollar pero que si sabemos cuál es esta carrera, como el arte, algunas carreras relacionadas a las redes sociales (por su novedad), o negocios específicos.

En mi caso particular mi meta es ser orador internacional, y la verdad tampoco tengo %100 claro lo que debo desarrollar para que eso suceda pero vamos a explorar un concepto interesante al respecto que quizás te pueda ayudar a ganar claridad al respecto.

Me vengo haciendo mucho esta pregunta de ¿Qué necesito desarrollar para alcanzar mi meta?

Y hubo un concepto que me sirvió mucho, espero que te sirva también. Se trata de la ingeniería inversa

Ingeniería inversa

Según Wikipedia:

La ingeniería inversa o retroingeniería es el proceso llevado a cabo con el objetivo de obtener información o un diseño a partir de un producto, con el fin de determinar cuáles son sus componentes y de qué manera interactúan entre sí y cuál fue el proceso de fabricación.

Es decir, suponete que tenés una empresa de electrodomésticos y tu competencia saca un producto buenísimo que la está rompiendo y que no sabés como hicieron.

Lo que hacen los ingenieros de la compañía es comprar ese producto, desarmarlo y tratar de entender como funciona parte por parte para poder replicarlo.

Es decir, aprenden a generar el producto desde el producto final.

Este concepto es muy interesante porque nos puede servir para hacer lo mismo con nuestros objetivos. Intentando entender qué necesitamos hacer para llegar hasta el producto final. El producto final es nuestra visión, sueño o meta.

Ingeniería inversa a los sueños

En todos los posts que escribo intento usarme a mi mismo como ejemplo de cada concepto, un poco para dejar registro de lo que voy aprendiendo y otro poco para demostrar que son ideas en las que creo. Así que si me disculpás, otra vez vas a leer acerca de mis sueños.

Mi visión es ser conferencista internacional.

La siguiente pregunta que surge es, ¿Qué significa para mi ser eso? ¿Lo puedo explicitar de forma medible? Más adelante vamos a hablar acerca de tener metas medibles. Pero definir cuáles son las medidas de tu éxito es algo tremendamente importante que voy a decir hasta el cansancio. Es decir, cuando llegues ¿Cómo vas a estar seguro de que llegaste?

Tomemos mi caso de ejemplo:

Meta -> Ser conferencista internacional

Medibles

  • Charlas en ciudades de 5 países (New York incluída)
  • Charlas de más de USD 1.000 de ganancia
  • Eventos de más de 500 personas
  • Ingresos de más de USD 5.000 por mes (No necesariamente de las charlas)

Ese es el producto final.

La pregunta siguiente debería ser. ¿Qué tiene que ser verdad para que eso sea verdad?

Y esto es maravilloso porque pone a trabajar nuestra cabeza de forma creativa. Nuestro cerebro es una herramienta espectacular que ama pensar soluciones, resolver desafíos, crear. Lo único que debemos hacer es darle un estímulo concreto.

Está bien si este ejercicio te toma varios minutos u horas, o días incluso. Tomate el tiempo que necesites, dejá que tu cabeza trabaje a su ritmo.

Entonces las respuestas serían algo así cómo.

Para que es sueño sea verdad, debería ser verdad TODO esto:

  • Excelencia en la oratoria
  • Impacto positivo, potente e inspirador en las personas
  • Tener una audiencia internacional
  • Ser distinto a los oradores actuales
  • Alta presencia online (web y redes sociales)
  • Charlas con contenido intelectual alto
  • Ser carne de las ideas que comparta

Entonces estos son los puntos que debo trabajar para llegar a esa meta. Hasta que esos puntos no sucedan, mi sueño no va a suceder. Es la ingeniería inversa a un sueño gigantesco o no tanto.

Esta lista claro, puede estar incompleta, de hecho la mía lo está. Podemos completarla observando y hablando con otras personas que ya están en el lugar donde quiero llegar. En el proceso de avanzar también vamos a ir descubriendo lo que nos falta, lo que tenemos incluso lo que sobra.

Pero en principio tenemos algo para empezar a trabajar. Sabemos que hasta que esas cosas que integran la lista no sean ciertas, el objetivo final tampoco lo será y eso se vuelve una pequeña guía, porque de la misma forma en que un estudiante rinde 6 veces el mismo examen hasta aprobarlo, nosotros sabremos que mientras no “aprobemos” cada uno de los puntos, nunca accederemos a nuestro “título”.

Incluso podemos armar una planilla de Excel para usarla como guía. Por ejemplo de verde los completados, de amarillo los que están en un término medio y de rojo los puntos que más trabajo nos requieran o que más lejos estamos.

Podemos armar un Excel que iremos actualizando a medida que avancemos o descubramos nuevos ítems.

Al igual que un estudiante, se vuelve nuestro objetivo diario priorizar la lista y empezar a completar cada una de ellas con las herramientas que cada una requiera, por ejemplo si algo se me da fácil y natural quizás practicar por mi cuenta sea buena idea, si existe algo en lo que sabés que practicar solo sería muy difícil quizás podrías contratar a un coach.

Por ejemplo para mejorar mis capacidades de exposición decidí buscar un experto que me ayude con eso, el objetivo es pintar de verde esa casilla. Y así con cada punto.

También vamos a hablar de cómo podemos hacer para mejorar en las cosas que nos cuestan. Motivo de otro posteo.

Lo importante de todo este quilombo es que hasta que todas las casillas no se pinten de verde, nuestra meta tampoco se va a pintar de verde.

Yo te animo a tomarte un tiempo para pensar estos temas porque creo que la característica principal de las personas que avanzan es que tienen claridad o están camino a construir claridad.

Si es la primera vez que leés este blog, me presento, mi nombre es Matías. Nací en un barrio vulnerable y en mi vida progresé tanto que me empecé a preguntar ¿Cómo es la vida qué me gustaría tener? De esa pregunta surgió mi trabajo en el dibujo animé, y mi sueño de convertirme en conferencista internacional.
Esos sueños están hoy lejos pero en estas publicaciones intento compartir las cosas que aprendí y sobre todo las que voy aprendiendo camino a construir ese sueño «imposible».

Si querés ayudarme comentá esta publicación. Si querés ayudarme más compartila con alguien que creas que deba leerla. Si querés ayudarme más todavía compartí una foto en Instagram y etiquetame @matiasparroyo

Facebook Comments
Categories: Sin categoría

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *