Hace bastante tiempo que en charlas y en talleres o incluso hablando con amigos o personas que me siguen en mis redes sociales, noté que había una parte que me estaba faltando o de la cuál no había hablado lo suficiente.

En mis charlas siempre intento inspirar a las personas a soñar con lo que verdaderamente quieren, a habilitarse a soñar en grande.

Charla para jóvenes emprendedores de barrios vulnerables para asociación consciencia

Creo que a pesar de que parece algo simple e intuitivo, hasta obvio, en realidad es algo muy difícil porque todos nosotros estamos influidos mucho más de lo que nos gusta admitir por el contexto en el que nos desarrollamos.

Sino me creés probá salir un mes a comer con amigos y deciles que te hiciste vegetariano y que ya no tomás alcohol. Te aseguro que vas a sentir la presión social.

Por esto mismo creo que tenemos muchas dificultades para aislarnos del entorno e identificar lo que genuinamente queremos y que por esto, terminamos eligiendo los objetivos o sueños socialmente aceptados por nuestros contextos. Imitamos lo que vemos a nuestro alrededor, y le llamamos «realidad».

A veces son los padres, a veces la pareja, a veces nuestra clase social, etc: Todos tienen en claro que es lo que quieren y esperan de nosotros. Y creo que al elegir algo fuera de nuestra motivación propia, lo único que logramos es, o perder mucho tiempo para alcanzar un objetivo que luego se siente vacío porque descubrimos que perseguimos el sueño de otro (en el mejor de los casos); o, nunca logramos ese objetivo por no tener la perseverancia necesaria para sortear los obstáculos del día a día justamente porque el objetivo no es lo suficientemente motivador para nosotros.

Es por eso que creo que identificar, en primer lugar, qué es lo que realmente queremos, y hacer un cambio en nuestra forma de pensar que nos habilite a querer lo que realmente queremos, es el paso fundamental, el que la mayoría hace mal, el paso clave.

Pero últimamente me pasa mucho más de encontrarme a personas que ya tienen ese sueño identificado pero no tienen la más puta idea de qué hacer para llegar alguna vez a alcanzarlo.

Lo que dicen: Bueno dale, me permito soñar ¿Y ahora qué hago?

Hace poco me pasó de estar hablando con un seguidor de Instagram que me dijo y cito textual:

“Todos dicen que cumplen objetivos, sueños y demás, pero nadie te muestra el proceso”.

Personalmente tengo una opinión bastante formada acerca de muchos creadores de contenido que no son capaces de mostrar nada acerca de sus procesos, porque creo que sus procesos son exactamente eso: generar la percepción del objetivo cumplido.

Así que decidí escribir este post para contar un poco acerca de mi propio proceso de cambio orientado a la acción y de cómo intento llevarlo adelante HOY con las cosas que me hubiese encantado saber en su momento y que ahora sé. Hoy no voy a hablar sólo con el diario del lunes, sino con el diario del viernes también.

¿Empezamos?

Lo primero

Considero que lo primero y más importante de todo es saber exactamente qué es lo querés.

¡Qué rompe bolas! Debés estar pensando. Pero pará un poquito, algo rápido y seguimos. Si insisto con esto es porque creo que vale la pena.

Esto ya lo dije mil veces, pero esta vez te voy a pedir esto:

Que puedas contarlo en una oración.

Ejemplo:

Hace un par de años cuando estaba en la fábrica trabajando como operario lo que yo realmente quería se podría resumir en esta oración.

“Quiero un trabajo donde me traten como un ser humano, donde gane un sueldo de clase media y donde pueda mostrar mis capacidades”.

Por supuesto que en ese momento no lo pude expresar así y más bien era algo como:

“Quiero conseguir un buen laburo”.

Pero bueno, al no tener tan bien estructurado lo que quería, eso me trajo muchos problemas. Tener claridad acerca de lo que queremos y poder expresarlo de forma fácil y rápida es un avance enorme con respecto a otras personas no todos lo tienen tan claro y por eso tienen tantos problemas para avanzar. ¡No saben para dónde carajo van!

Hoy eso que quiero quizás lo expresaría cómo:

“Quiero ser un exitoso speaker internacional. Y vivir bien de dar charlas”.

El «exitoso» y el “vivir bien” representan algo para mí, que también tengo identificado.

Ok, entonces el primer paso es escribir esto en un cuaderno. ¿Por qué? Después te explico bien, ahora hacelo. Son incontables los beneficios de escribir en un papel, en un cuaderno o incluso llevar un diario. Googleá si no me creés.

Antes de seguir quiero aclararte que no es necesario que tengas %100 identificado lo que querés en esta etapa porque muchas veces necesitamos avanzar para descubrirlo y conocernos a nosotros mismos. Entonces empezá con lo que sí tenés claro. Por ejemplo un trabajo que te paguen x guita por mes. Quizás no sepas QUÉ laburo querés pero si estás seguro de los ingresos que te gustarían. Entonces empezá por ahí.

Esto es una hipótesis, y como todo hipótesis más adelante será validada o refutada, pero necesitamos una idea inicial para empezar a trabajar.

Bueno, escribila.

¿Listo? ¡Sigamos!

Sistema de pensamiento

Una cosa que aprendí durante estos años es que no existen pasos estandarizados para todos. Hay tantas vías para llegar a un mismo objetivo que las acciones debemos elegirlas teniendo en cuenta nuestra situación actual. También aprendí que nunca estamos seguros de haber hecho la «apuesta» correcta, simplemente elegimos la opción que nos parece mejor sin nunca estar %100 seguros de que esa es la opción correcta. De eso se trata tomar decisiones.

Entendiendo esto, lo que yo aprendí de mi y de otros es que básicamente el proceso por el cuál elegimos qué acciones tomar en el día a día para apuntar hacia ese objetivo son dos:

  1. Planeación.
  2. Pensar pasos semana a semana.

Planeación

La planeación es básicamente armar una serie de pasos que eventualmente me van a llevar hacia cierto objetivo. O por lo menos que yo creo que me pueden llevar hacia un objetivo. Esto puede sonar difícil o complejo. Pero cuando lo bajás a tierra es algo bastante simple, dependiendo de la persona. Mejor dicho, puede ser simple e intuitivo y funcionar de igual forma.

De hecho cuando estaba en la fábrica hice este plan mentalente sin nunca sentarme 10 minutos a pensarlo 😂. Mi plan era algo como esto:

  1. Voy al secundario a rendir mis materias.
  2. Entro a la universidad.
  3. Me recibo y empiezo a trabajar de ingeniero, o a mitad de carrera consigo un trabajo de mi área de estudio.
  4. Llego a mi trabajo soñado + el estilo de vida que quiero.

Eso finalmente pasó en el paso 3, mucho antes de haberme recibido y de hecho fue lo que me hizo desistir de querer recibirme más adelante.

El proceso para armar un plan es tan simple como ese. Es una hipótesis de lo que yo considero que es el camino que me va a llevar al lugar al que quiero llegar, y por qué creo que es el mejor camino.

Algo importante a destacar es que en años previos había tenido otros planes para mejorar mi situación: Poner un negocio de ropa, poner en alquiler un remis, hacer un curso de diseño gráfico. Y en todos ellos había empezado un proceso de análisis y de toma de acción pero a fin de cuentas ninguno de ellos prosperó ni me llevó a destino. Fueron un fracaso.

Lo bueno de esto, y acá me doy un crédito, es que a pesar de que fui modificando el plan, nunca desistí de ese objetivo, cosa que suele pasarle a mucha gente. Yo decidí mantenerlo, y creo que eso fue clave.

Pero bueno, sigamos.

Ahora supongamos que tenés una breve idea de cuál es el plan para llegar a ese objetivo. Y mejor, lo tenés escrito.

¿Entonces qué hago?

¿Cómo dar los primeros pasos?

Una de las herramientas que más uso, y que más recomiendo son los objetivos trimestrales (OKRs), me parecen una herramienta espectacular (si querés que escriba un post sobre eso dejámelo en los comentarios).

Mientras tanto te recomiendo el post de un gran amigo emprendedor: Miguel Morkin. En este post en su cuenta de Instagram explica muy bien cómo hace esto:

https://www.instagram.com/p/BsKBAfNBUT1/?utm_source=ig_web_copy_link

Personalmente yo siempre, siempre, siempre (esto es solo un consejo) lo primero que hago antes de empezar un plan es tomarme tres meses para entender cómo funciona ese plan.

Ese es siempre el primer objetivo en caso de sentir que estoy metiéndome en un terreno del que sólo tengo un entendimiento superficial.

Por ejemplo, suponete que tu intención es abrir un local de ropa:

¿Vos entendés realmente dónde te estás metiendo? ¿Entendés realmente de qué se trata tener un negocio de esos? ¿O simplemente son suposiciones de haber ido a local solamente como cliente? Si no lo tenés claro, creo que el primer objetivo debe ser entender el lugar donde estoy ingresando. Las cosas son siempre mucho más complejas de lo que se ven desde afuera. También vamos a hablar de eso más adelante.

Pero bueno si lo pusiéramos en estos términos diría que yo dividí este plan en varias etapas.

  1. Acercarme a la escuela a rendir mi materias.
  2. Anotarme en la carrera en la facultad
  3. Dar bien el ingreso.
  4. Meter 3 materias por cuatrimestre.

O algo así.

En esa base las acciones diarias puede ser tan simple como agarrar esos objetivos trimestrales y todos los domingos a la noche preguntarme: ¿Qué paso puedo dar esta semana para avanzar hacia ese lugar? Obviamente esto es algo que hago AHORA, en mis épocas de operario hacía las “cuentitas mentalmente” y decidía sobre la marcha.

Entonces una semana el paso era:

  1. Salir del trabajo e ir a la escuela a averiguar cuando rendir.
  2. Ir a la casa de ese compañero a pedirle la carpeta que necesito para estudiar.
  3. Anotarme para rendir x materia.
  4. Hablar con el profesor.
  5. Estudiar.
  6. Rendir
  7. Etc.

¿Se entiende la idea? Son pasos chicos.

Y no te creas que en armar proyectos más grandes o desafiantes requieran cosas más osadas o sofisticadas, siempre es así el proceso.

Hoy en día mi proceso quizás sea más del estilo:

  1. Escribir 3 posteos semanales.
  2. Grabar y editar un video para subir a YouTube.
  3. Escribir a 10 personas por día para ofrecerles dar una charla o un taller de forma gratuita.
  4. Leer 1 libro a la semana (2hs. por día)
  5. Etc.

Básicamente se compone de estas dos cosas. Un plan, y sentarte a pensar qué carajo podés hacer hoy para cumplir con ese plan.

Y todo es una hipótesis que está sujeta a prueba, incluso nuestra meta, porque a medida que avanzamos podemos descubrir desde la práctica, opciones que no se nos habían ocurrido porque no las conocíamos u opciones que no consideramos porque había una parte de nosotros mismos que no conocíamos.

Conclusión

Sea de la forma que sea, ponerse en movimiento siempre es una excelente forma de crecer como personas. Los pasos que hay que dar no tienen nada de mágicos, están plagados de suposiciones y de una mezcla de lo racional con lo emocional, lo cuál lo hace muy difícil de identificar. Creo que es un proceso extremadamente personal que cada uno debe descubrir por su cuenta, y que por eso es tan difícil para mucha gente.

Aclaración: Mucha gente piensa que no tiene idea de cómo poner metas u objetivos porque no tiene idea de cuánto puede llevar una tarea o una meta, bueno la solución a esto es simple. Al principio nadie lo sabe, es la práctica de ponerse objetivos, tareas y medir en el tiempo cuánto somos capaces de lograr lo que nos da cierto ejercicio de qué plazos ponernos. Es una habilidad que se aprende, cómo todo en la vida. Empezá con lo que te parezca y si al cabo de tres meses estás lejísimos fuiste demasiado ambicioso, y si llegaste fácil deberías subir la vara.

Y eso es todo amigos…

Espero que estas ideas te ayuden, al menos, a considerar formas de bajar esos sueños que tenés a tierra. No es algo fácil pero tampoco es algo extremadamente complejo a pesar de los mil métodos que hay ahí afuera y te quieren vender como la clave para hacer las cosas. Además los pequeños pasos tienen interés compuesto, pero de eso, de eso hablaremos en futuros posts.

Soñar no cuesta nada, pero si te quedás soñando para siempre en el plano de los deseos, esos sueños nunca se van a hacer realidad.

Gracias por leerme.

Estos artículos me toman varias horas para ser escritos y acumulan años de errores y aprendizajes, pero a fin de cuentas son simplemente apreciaciones personales, y opiniones propias, que no necesariamente se correspondan con la realidad, pero que representan una forma de crear comunidad y mi deseo de compartir los aprendizajes que me hubiese gustado que alguien me transmitiese en su momento cuando todo era dudas e incertidumbre. Espero que te sirva.

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